La tecnología aplicada a la producción gastronómica ha evolucionado de tal manera, que la gran mayoría de los procesos de realización de productos de pastelería a gran escala están automatizados. Las fábricas de galletas producen millones de unidades y su comercialización va más allá de la simple producción.

Grandes compañías de fabricantes de galletas como Nabisco, no nacieron de la noche a la mañana. Su creación más famosa, la galleta Oreo, es quizás la marca de galleta más consumida en el mundo y con presencia muchos países. Creada a principios del siglo XX en Manhattan, su diseño y relleno son inconfundibles y forman parte de la cultura popular, no sólo norteamericana, sino del mundo entero.

Los procesos de creación y producción

La producción de grandes cantidades de galletas no se deja al azar. Detrás de cada paquete hay muchos factores que intervienen: la calidad del producto, su sabor, el empaque, la publicidad, la distribución y otros elementos más.

Todas las industrias tienen detrás, profesionales que con su trabajo logran que muchos puedan disfrutar de un producto de calidad. La industria del desarrollo de videojuegos, por ejemplo, también tiene procesos similares.

Para crear productos de excelente calidad como ruby fortune, los desarrolladores y diseñadores deben pasar por varios procesos y controles.

No sólo se trata de diseñar una aplicación, luego viene la etapa en donde los usuarios comienzan a utilizarla y a familiarizarse con ella. Los juegos necesitarán actualizaciones y modificaciones para mejorar su desempeño.

Con las galletas sucede lo mismo, no sólo es hacer galletas, debe haber un seguimiento del consumidor final. Hay sabores de galletas que funcionan perfectamente bien en un país y en otro no funcionan, o no tienen el éxito esperado.

Las galletas Oreo Biscuit son el mejor ejemplo de ello, ya que en cada país se pueden encontrar variedades distintas y en fechas especiales los empaques son temáticos. Hacer galletas es, en verdad, un delicado arte.